domingo, 2 de marzo de 2008

La buena educación...


Acabo de rellenar una instancia en la que se me pide la muy difícil labor de expesar el cuerpo profesional al que pertenezco. Yo me aprendí_ cuando tenía buena memoria_ que pertenecía al 590, cifra que coincide con la del cuerpo de Profesores de ¿Enseñanaza/Educación? Secundaria. Sinceramente, nunca he tenido claro si soy profesor de Enseñanza o de Educación, y, aunque pueda parecer algo trivial (ya adelanto que en nuestra lengua, los sinónimos puros no existen), os aseguro que no lo es.

Desde que empecé a ejercer en este cuerpo 590, no he dejado de sorprenderme ni un solo día de los atentados perpetrados contra la más elemental_ y necesaria_ educación, dentro y fuera del aula; aquí y allá... Y es que la enseñanza es a la educación, lo que la buhardilla a un dúplex, ¿cómo podremos subir tan alto si hemos construido nuestro chalé sin escaleras? Pues eso digo yo: ¿de qué nos sirve enseñar la proporción áurea, la armonía en el color, las partes de una planta o la obra de Lope de Vega, si las nociones más básicas de convicencia y respeto a los demás brillan por su ausencia?
No retomaré en esta ocasión el tan traído y llevado argumento de "¡oh, cuánto hemos cambiado...! " Esta es la realidad con la que nos topamos a diario. Busquémosles los responsables que queramos _ al final , todos tendremos que entonar con mayor o menor fiereza nuestro particular "mea culpa"_ pero estar, ahí está: como la capa de ozono, cada vez más quebradiza...
Necesitaría un blog infinito para contar y abominar de esta enfermedad contra lo más elemental ; enfermedad, que acabará enterrando a la maltrecha Cultura General y que nos obligará a vestir un inacabable luto _la verdad es que ya vestimos un medio luto, como diría David Hidalgo, el poeta_.
Afortundadamente, quedan aún quienes no cejarán en el intento de reanimar este sistema, que luchan día a día porque esta muerte anunciada se ralentice . Es a todos estos profesionales a los que va dedicada esta entrada de mi blog_que es el vuestro_ , muy especialmente a Esther García _de la que aprendí toda la Sintaxis que sé y que enseño, entre otras cosas muy valiosas_ y a Concha que pelea a diario (y desde hace mucho) para que la "esoización" no nos emponzoñe a todos los que tenemos que levantarnos a diario con esta duda de si enseñamos o educamos ; y lo hace inculcando la necesidad del rigor y del esfuerzo como base de la superación y de la madurez. Impagable labor la vuestra...
Por cierto, al final, en la instancia he escrito: "Profesores de E. Secundaria":solución salomónica. Mientras tanto, intentaré ir descubriendo si educo más que enseño o si es todo lo contrario.
Siempre vuestro...

6 comentarios:

angie dijo...

a propósito de esto y aquello, ¿qué quieres que yo te diga?, que prefiero una buena buhardilla con vistas al retiro madrileño, en una abigarrada rue parisina y no digamos en atenas mirando al partenón, que un duplex donde quiera que esté,
para que conste en acta y sirva a todos los efectos, firmo y rubrico a dos de marzo cuando son las diez y veinte minutos de la noche y parecen las tres y cuatro minutos de la madrugada. y todo porque me pasé toda la tarde de luz pinta que te pinta la fachada. ¿y todo para qué? efectivamente. para que parezca más mediterránea. post-data: se educa enseñando

angie dijo...

para que parezca más mediterránea, no. para que sea más mediterránea. sobre todo, cuando el cielo sea azul azul. entonces, la pared se verá blanca blanca.

Lupe García dijo...

Cuánta razón tienes, querido Antonio. Son dudas que nos corroen día a día, sobre todo en esos días en los que gritas más de la cuenta y no sabes por qué, pero en lo más profundo sí lo sabes, y te echas la culpa, y se lo echas a los padres, y al sistema, y a la tele... Pero ellos no tienen que levantarse todos los días al amanecer para conducir hasta un pueblo perdido a lidiar con 100 jóvenes ¿vírgenes? en todos los sentidos.
Bsz

angie dijo...

esther garcía también es una librera maravillosa de madrid cuya especialidad es la lengua y la literatura clásica. la librería es un parnasillo en un edificio antiguo de la calle almansa en el barrio de chamberí hoy convertido en torre de babel. su originalidad no está sólo en vender a homero, a virgilio, a luciano o a platón, incluso en su lengua original, sino también en el hecho de que no tiene escaparate y sin embargo, sí dispone de cómodo sofá. así es la vida. ah, la librería en cuestión se llama áurea.

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias por estos regalos. Estas son las maravillas de la informática. ¿Cómo resistirse a la prsentación de este blog?, ¿cómo evitar el embelesamiento ante la efigie de Palas Atenea?. "Nunc Minerva postea Palas", ¿o tal vez "Minerva postea Palas nunc"?. Aunque esto último transgreda el orden de la lengua latina, la forma de la moneda y el hecho de que la propia Atenea antepusiera el nombre de su protegida al suyo, hace que lo segundo sea posible.
Querido Antonio, a la mayoría nos pierden las palabras; a los profesores nos pierde el trabajo, por eso la reflexión. Sentimos una especie de llamada especial, parece que lo que estamos haciendo nos arrastra.¿A esto se le llama vocación?, lo pregunto pensando en el verbo latino voco (llamar).El latín nos saca de muchos apuros. Tú reflexionas sobre las palabras enseñanza y educación, dices acertadamente, que van de la mano, comparto absolutamente esta opinión. Educar tiene su origen en educo (conducir desdde un sitio), me parece que podría ser algo así como guiar a alguien desde un punto, ayudarle en la salida; enseñar es signo (mostrar, señalar), la cuestión es ¿interesa a nuestros alumnos lo que les mostramos?, ¿tienen interés en tomar lo que les presentamos?. Si la respuesta fuera sí,y a veces lo es; el siguiente paso sería el verbo aprehendo (coger, tomar, aprehender). Cuando todo esto se cumple, cuando los alumnos toman lo que les ofrecemos, es fantástico. Yo intento aprehender y aprender todo lo que puedo de ellos.

Antonio Sánchez dijo...

Querida Fina:
Muchas gracias por participar en este foro _que es también el tuyo_ y por mostrarnos a todos cosas tan valiosas y necesarias...Por supuesto mi artículo también va dedicado a ti: otra gran profesional que nunca tira la toalla, a pesar de los pesares...
De nuevo, muchas gracias.