miércoles, 5 de noviembre de 2008

De estudiantes adolescentes...


No puedo con mi vida...
Como diría mi amigo Yiyo : "Estás viejuno"... Y eso debe de ser, porque cada día se me hace más cuesta arriba tener que aguantar las memeces de esta adolescencia que nos rodea y que cada vez hace más honor a su nombre.

Adolescencia: del latín : adolescens, - ntis ; esto es, el que adolece; al que le falta... Y es que no hay cosa más cierta que eso de que las palabras varían y especializan su signifiado con devenir del tiempo. Hoy más que nunca podemos decir que un adolescente es una personita a la que le falta mucho para ser adulta... Y puesto que no se es más adulto porque se tengan más años, tendremos que colegir que la adolescencia se está conviertiendo en una etapa casi interminable en la vida de cada vez más seres humanos.
La antedicha reflexión viene determinada por los comportamientos que los que nos dedicamos a trabajar entre adolescentes observamos a diario.
Recuerdo con nostalgia un pasado no demasiado lejano en el que aún existían vocaciones por el noble arte de la lectura. Recuerdo , igualmente nostágico, haber intercambiado novelas y ensayos con antiguos alumnos que ahora _me consta_ verán horrorizados que la Superpop se ha convertido en el libro de cabecera de la mayor parte de nuestra estudiantil adolescencia... La vocación por la lectura y por la Cultura en general está, amigos bloggeros, tocada y hundida. A este paso nos quedaremos sin lectores antes que sin conventos de clausura, otro entorno en el que la falta de vocaciones está en franca decadencia _aunque este tema, mejor no meneallo_ .
En fin: nuestros adolescentes no leen, ni estudian: sólo juegana a la PSP y creen que la vida es el reflejo de Física o Química o Sin Tetas no hay paraíso, series ambas que en boca de una de estas adolescentes _"es lo más guay del mundo, maestro".
... Que no nos pase ná'...

9 comentarios:

David dijo...

Te veo un poco pesimista, Antonio.
Cierto es que la adolescencia es una edad extraña, pero quizás esté ahí su parte positiva, la parte que hace nuestro trabajo tan interesante, tan útil, tan enriquecedor.
Quizás peque de optimista, pero creo que bajo la apariencia holgazana de los alumnos hay una mecha de curiosidad que debemos encender.
Y qué satisfacción cuando la lumbre prende y nos quemamos.

Anónimo dijo...

VILLEGAS.alumnos, personas, y ya está.Para mí, no existe referencia de alumnos con los que compartiera lecturas, intercambiara libros antaño,...soy tan joven...je,je. Un beso.No será tan malo...

Athena dijo...

Querido Antonio: no hay que perder la esperanza. Yo tengo este año una alumna en Arte que es una joya y en Historia de España los hay con mucho interés (y son de ciencias). Me lo estoy pasando bien, la verdad.
En cuanto a lo de la lectura, tienes razón, pero estoy viendo a chicos de 2º de ESO que leen unos tochos impresionantes de "Crepúsculo" o "Harry Potter". Es una forma de engancharlos. Yo me inicié muy tardíamente en ese noble arte y no por la puerta grande. Cualquiera que me viera en aquella época pensaría que estaba condenada a no leer jamás y ya ves que no. Seamos optimistas sin convertirnos en ilusos.

Anónimo dijo...

LOLA.Me gustaría pensar que nosotros éramos así con esas edades, y que hemos ido madurando con el tiempo para convertirnos en personas de bien. Deberíamos preguntar a esos maestros y profesores nuestros.Supongo que alguna vez pensarían que nos habíamos quedado colgados en algún verano.

Antonio Sánchez dijo...

Bueno, bueno, queridos amigos: veo que no habéis perdido aún ese resquicio de filantropía necesario para seguir teniendo fe...
En realidad yo no he perdido la fe... quiero que quede claro. Lo que pasa es que hay días y días. El día que escribí esta entrada debía estar especialmente negativo; quizás fuese miércoles,día que este año no puedo soportar por no tener ni un minuto de relax...
Ya sabes, Poeta y amigo, que pocos hay en esta profesión que la amen como yo, pero reconóceme por lo menos que la mecha cada vez está más consumida y que cuando la lumbre se prende, ese fuego quema menos...
Villegas: envidio tanto tu juventud... En realidad, como tú dices, seguro que no es para tanto.
Athena querida: tienes mucha razón; el problema_ a mi entender_ es que las joyas son cada vez más un reducto, una inmensa minoría. Y eso pasa también con los que leen. Y no olvidemos lo que nos enseñó Cervantes: "Quien lee mucho y viaja mucha, ve mucho y sabe mucho".
Lolica de mi arma: cuánto me gusta verte por estos lares...Sabes tú tan bien como yo que ni con nuestra peor empanada hemos hecho la mayor parte de las cosas que tenemos que ver a diario...
En fin y a pesar de lo dicho, quiero que sepáis que aún creo que hay cosas que podamos hacer y `por supuesto, que hay personitas que llegarán muy lejos, que habrán aprendido de nosotros y nosotros de ellas...
Besos a tutti.

Anónimo dijo...

Hola Queridisimo Antonio!!
ya hacia tiempo que no escribia en tu blog,y por la parte que me toca en este susodicho tema he decidido participar.
Todos los dias me asombro de ver a mi niño en su etapa preadolescente,sus trece años lo están convirtiendo en un hervidero de hormonas saliendo por doquier,la transformación es TOTAL...a veces intento teletransportarme a su edad,acordarme de mis pensamientos en aquella época tan lejana,y si te digo la verdad,creo que las cosas no han cambiado tanto,sé por lo que el me cuenta del "insti",que a veces para los profesores tiene que ser muy dificil intentar formar a esas edades,que hay que armarse de paciencia,es una labor muy complicada también en casa,yo sigo muy ilusionada intentando dia dia educar a mis niños,siempre con sus mas y sus menos,aportandoles lo que se,y sufriendo alguna vez que otra,porque en realidad en la labor de educar a un hijo,nunca nunca se puede desconectar..bueno despues de soltarte el rollo te mando un BESAZO muy muy grande.
Hasta Pronto Antonio.
Ani.

angie dijo...

saludos de una consumada lectora del superpop que se enamoró de la literatura nada más verla!

Antonio Sánchez dijo...

Mi querida Ani: a pesar de los problemas que la edad preadolescente de tu hijo puedan acarrearle a él mismo _y como no, a ti_ , lo más importante de todo es la inmensa suerte de tener el pedazo de madre que tiene... Un besazo enorme.
Angie querida: fue la literatura la que se enamoró de ti nada más verte... Esa es la gran diferencia.

PAF dijo...

Me alegra leer, amigos, frases de esperanza en vuestros comentarios. Debo reconocer que cada día me siento más de acuerdo con el tono pesimista del post de Antonio..., y por eso, me dejo convencer de buen grado con vuestros argumentos.
Volveré a creer en que hay alumnos con interés, con pasión por el saber... Rezaré el catecismo del buen profesor, y, nuevamente, me colgaré la túnica de la esperanza al ir el lunes al centro... En definitiva, basta con un sólo alumno al año que se deje encender la mecha, como decía David, para salvar un curso entero.